martes, 29 de marzo de 2016
Reformar o no reformar esa es la cuestión
Pensar en hacer reformas en casa es una decisión que todos meditamos mucho antes de iniciarla. Las reformas no siempre se hacen por un motivo estético, a veces el simple paso del tiempo, el deterioro de cañerías o instalación eléctrica hacen necesaria una reforma. En otras ocasiones el ahorro futuro que implica un mejor aislamiento, la mejora energética del inmueble también nos hace plantearnos sumergirnos en una obra de reforma.
Otra de las razones de reformar, es la puesta en alquiler de una vivienda, ya que unas pequeñas reformas pueden incrementar su valor y así permitirnos obtener un mejor alquiler, por ejemplo, que el vecino de enfrente que tiene su piso de origen.
En otras ocasiones pensando en una mejor tasación (no sólo la objetiva del técnico sino la subjetiva de los posibles compradores) a la hora de venderla, también nos hacen pensar en que unas obras de mejora harán subir un poco el precio de nuestro inmueble.
Sea por la razón que sea hay unos pasos a seguir muy importantes.
1º La búsqueda de profesionales serios y responsables, nos permitirá tener la tranquilidad que nuestra reforma se desarrollará con total profesionalidad, y nos dará la seguridad de contar con las garantías que legalmente nos ofrece contar con una empresa con trayectoria y seriedad en el mercado.
2º Pedir al menos tres presupuestos a fin de tener información para comparar y elegir. La costumbre de pedir al menos tres presupuestos, es una de las más sanas costumbres a la hora de encarar un proyecto de importancia. Varios presupuestos nos garantizan una cantidad de información sobre nuestra reforma que nos ayuda a decidir con la tranquilidad de que tenemos los conocimientos suficientes como para poder elegir lo que nos parezca mejor.
3º Dejarnos asesorar por los profesionales a la hora de la mejor forma de encarar las obras. No debemos tener miedo a la hora de dejarnos asesorar por los técnicos ya que ellos, como profesionales, conocen la mejor manera de encarar una obra y tienen la experiencia necesaria como para poder recomendarnos lo que más nos convendría en nuestro caso. Y si hemos seguido el consejo anterior podremos comparar, con unos mínimos conocimientos, las diferentes formas de encarar una obra como la nuestra.
4º Pensar si pagaremos la obra al contado o pediremos financiación a nuestro banco. A más de las líneas de financiación que cualquier banco hoy en día ofrece a sus clientes, también debemos tener en cuenta que hay empresas de reformas que también cuentan con unas líneas de financiación específicas a muy buen precio que nos podrían interesar. Es bueno preguntarlo a la hora de pedir el presupuesto.
5º Paciencia, porque cuando las obras son grandes o los inmuebles muy antiguos (por ejemplo con cañerías de cobre e instalaciones de luz de más de 20 años) pueden surgir complicaciones que necesitan un poco de tiempo para ser resueltas satisfactoriamente. Debemos tener en cuenta que cambiar una instalación antigua o defectuosa redundará en una mayor seguridad y tranquilidad de todos los habitantes de la casa.
Si podemos reunir estos 5 requisitos, estamos en disposición para iniciar una pequeña obra de reforma que como hemos mencionado, además de hacernos más fácil la vida en nuestro hogar, hacernos ahorrar dinero, incrementara el precio de nuestra vivienda. No debemos tener miedo, simplemente tener las cosas bien pensadas y dejarnos asesorar por profesionales serios y responsables.
El presente post nos habla de pequeñas reformas… pero que hay de las grandes reformas? Cambiar la ubicación de cocinas y baños, por ejemplo. Eso merece otro post para más adelante no creeis?
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